Tanques petroleros venezolanos varados en astilleros internacionales

Hasta ahora no han dado frutos los intentos de PDVSA por reemplazar y expandir su flota, informa Reuters.

Con banderas y confeti, Venezuela celebró la botadura de tres nuevos tanqueros petroleros en los últimos 14 meses que dieron una muestra por diversificar sus exportaciones a los mercados asiáticos. Pero las embarcaciones armadas en Irán, Argentina y China nunca zarparon, según cinco fuentes cercanas a la flota de la estatal venezolana PDVSA y un sistema de monitoreo de Reuters revelaron que los buques permanecen en los astilleros.

Hasta ahora no han dado frutos los intentos de PDVSA por reemplazar y expandir su flota de forma urgente y con ello reducir la factura de varios cientos de millones de dólares que anualmente paga en fletes. Los nuevos buques se derivan del esfuerzo del fallecido presidente Hugo Chávez por estimular la construcción de barcos en Irán, China, Argentina e incluso Brasil, enmarcado en una amplia agenda que ha buscado retar el poder de Estados Unidos.

PDVSA ordenó 42 tanqueros en total a partir del 2006 como parte del primer plan de negocios socialista de la empresa. Solo cinco barcos han zarpado, mientras se elevan los costos de transporte de la atribulada compañía.

Un reporte interno de marzo, al que Reuters tuvo acceso, dio a conocer que PDVSA arrendó 75 buques petroleros ese mes. El costo de cada uno puede llegar a 15.000 dólares diarios, según un contrato recientemente firmado, dijo un operador naviero.

Fotografías publicadas por embajadas venezolanas en esos países y agencias gubernamentales hace más de un año muestran a funcionarios de PDVSA y a dignatarios en las celebraciones de la botadura del Aframax “Eva Perón” en Argentina y el VLCC (tanquero de gran tamaño) “Carabobo” en China. Imágenes de la agencia iraní de noticias Mehr mostraron al Aframax “Sorocaima” con banderas ceremoniales en el proceso de ser flotado en dique.

El más reciente reporte anual de PDVSA también anunció la botadura de las embarcaciones. Pero los tanqueros nunca llegaron. El hecho de que el registro, prueba y entrega de una embarcación tome mas de tres meses tras su botadura es altamente inusual.

“Cuando un barco es botado al mar es porque está listo. En esa ceremonia se escoge la tripulación del barco y en los días siguientes se hacen las pruebas de mar y el registro de la embarcación”, dijo Gustavo González, presidente del Colegio de Oficiales de la Marina Mercante venezolana.

Varados en muelles

Datos de seguimiento de Reuters y del servicio Marine Traffic, que monitorean el registro y movimientos de los buques, muestran que los tres nuevos tanqueros nunca abandonaron los astilleros. Al menos dos ellos incluso nunca han encendido sus sistemas de localización por satélite.

Sebastián Aguilar, portavoz del astillero Río Santiago en Argentina, confirmó que la entrega todavía no se ha realizado. “El buque Eva Perón sigue en el astillero. El mismo fue botado el pasado 12 de julio de 2012 y actualmente se encuentra en su etapa de alistamiento de equipos en muelle, previo a la entrega definitiva”, dijo en una respuesta escrita, sin ofrecer razones sobre el aparente retraso.

Aguilar agregó que un segundo Aframax para PDVSA, el Juana Azurduy, será botado en el segundo semestre del 2014.

Un ejecutivo de PDVSA, que no tenía autorización para hacer declaraciones a la prensa, dijo que el astillero argentino no ha entregado a tiempo el tanquero de 70 millones de dólares. Por su parte, el ex ministro de Comercio de Irán dijo en julio que el Sorocaima, ordenado en 2006, estaba “listo para su entrega” en el astillero Sadra en Bushehr, pero no dio detalles.

Pese a la celebración anticipada del Carabobo, el astillero Bohai entregó este año otro VLCC, el Ayacucho, el primero de cuatro que fueron ordenados. Ese es, de hecho, el único tanquero de gran tamaño que PDVSA está operando para las costosas rutas de larga distancia a Asia, dijo el ex empleado.

Reuters